A quién va dirigido
 Terapia Cognitivo Conductal
  Terapia Cognitivo Conductual
Cómo es una persona es el resultado de su biología y del entorno en que se ha desarrollado. Los modelos que hemos observado sobre todo en nuestros padres y familia; también en la escuela, a través de nuestra cultura tienen mucho que ver en la forma en que pensamos, sentimos y nos comportamos. Cómo hemos sido premiados o castigados cuando nos hemos comportado de determinada manera, el que hayamos crecido en un entorno sobre protector o perfeccionista o dialogante tiene mucha influencia en nuestra personalidad. Y en los problemas que tenemos en la actualidad: en cómo se han originado y en cómo se mantienen. Esta terapia os ayudará a la resolución de vuestros problemas o a su afrontamiento, a través de técnicas que están relacionadas con el aprendizaje de la conducta. Al igual que aprendemos comportamientos que nos perjudican, también es posible desaprender los. Como consecuencia de la mejora del problema, la relación con el entorno también se ve favorecida. La terapia cognitivo-conductual se sabe que funciona extremadamente bien en aquellos con trastornos de ansiedad en particular. También se usa como una opción de tratamiento para la depresión, trastornos alimenticios, problemas de ira, baja autoestima, el dolor crónico, y también se recomienda para niños con autismo que a menudo tienen un conjunto de problemas de comportamiento y de ansiedad. Las principales guías de práctica clínica basadas en la evidencia científica , tanto nacionales como internacionales, (como la del National Institute for Health and Clinical Excellence -NICE-), recomiendan la terapia como tratamiento de primera elección para el trastorno depresivo leve y moderado, el trastorno de angustia, el trastorno obsesivo- compulsivo,el trastorno de ansiedad.