IFS es una terapia por un lado profunda y eficaz. Por otro, especialmente humana, compasiva y respetuosa. Además no utiliza diagnósticos, ya que para realizar
este tratamiento es absolutamente innecesario. Como consecuencia, las etiquetas que a veces pueden resultar negativas para la persona no existen. Parte de la
idea de que todos nacemos y tenemos en nuestro interior la capacidad para estar en nosotros mismos, en un estado de calma, confianza, coraje, curiosidad,
claridad, compasión, creatividad y conectividad.
Para IFS todos somos seres con múltiples partes. Ya que, podemos sentir un conflicto en nuestro interior en muchas ocasiones, como si hubiera partes en lucha.
P.e. Una parte de nosotros busca a los demás ya que no le gusta la soledad y otra, rechaza estar con gente ya que muchas personas nos han hecho daño a lo largo
de nuestra vida.
Hay partes de nosotros vulnerables, nuestras heridas más profundas, que tienen que ver con
experiencias dolorosas o traumáticas que vivimos; o quizás con un estilo educativo que nos ha
dañado por ser excesivamente autoritario o permisivo; o con el tipo de relación que
manteníamos con nuestros padres, que se mostraban fríos o bien, estaban demasiado ocupados
y no nos atendían afectiva mente como necesitábamos. Por eso estas partes están “como
escondidas”. Son aquellas con las que intentamos no contactar porque cuando lo hacemos, nos
sentimos desbordados o hundidos.
Hay otras partes que nos protegen previniendo que no nos vuelva a pasar todo ésto anterior
haciéndonos p.e desconfiados o complacientes (de esa forma, las personas no nos volverán a
herir). Y aquellas que una vez ya nos sentimos desbordados por el dolor nos ayudan a
calmarnos, a distraernos, a regularnos internamente impulsándonos a que nos vayamos de
compras, que bebamos alcohol de más o que tengamos un fuerte enfado. Estas últimas partes
actúan de manera visceral y sin medir las consecuencias.
Las personas necesitamos ayuda cuando nuestras partes se han vuelto extremas por las cargas que arrastran en forma de creencias, emociones, recuerdos,
sensaciones físicas o enfermedades.
Cuando con la ayuda del terapeuta nos acercamos a nuestros problemas que tienen que ver con aquellas partes dañadas con curiosidad, apertura, compasión etc,
la persona entiende el dolor de las partes y su intento de protección o ayuda y comienza a reconciliarse consigo misma. Empieza a liderarlas y aumenta la armonía
en su interior. Finalmente se ayudarán a las partes dañadas a liberarse de las cargas y por tanto, a su sanación.
En ese proceso la persona pasará gradualmente de ser un co terapeuta (siendo el terapeuta su guía) a ser su propio terapeuta.
La terapia IFS es desarrollada por el psicólogo estadounidense Richard Schwartz hace más de 30 años. En la actualidad, se ha publicado en la NREPPP (Registro
Nacional de programas basados en la evidencia y las prácticas) que la terapia IFS es una práctica basada en la evidencia tras realizar una revisión científica
independiente de la SAMSHA (Administración de los Servicios para el Abuso de Sustancias y Salud Mental, USA).
También se afirma que es un tratamiento clínico eficaz para el funcionamiento general y el bienestar. Que es prometedor en el campo de las fobias, pánico,
trastornos de ansiedad generalizada, en problemas de salud física, depresión y autoestima y resistencia personal.
Un estudio reciente publicado en la Revista de Reumatología (Journal of Rheumatology) muestra los efectos positivos del tratamiento con IFS en la artritis
reumatoide, en la reducción del dolor y síntomas depresivos, mejorando la función física así como relación positiva y comprensiva con uno mismo. .
 Terapia IFS
Problemas de autoestima - Terapia IFS
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